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Prevención de Riesgos

Ellos sí saben lo que hacen

19-01-2007

Marcela Bártoli

10 recomendaciones para defenderte de los psico acosadores en el trabajo

"La amistad es la unión de los hombres virtuosos, porque los malos, sólo tienen cómplices; los voluptuosos, compañeros de vicios; los interesados, socios; los políticos, partidarios; y los príncipes, cortesanos. Únicamente los hombres honrados tienen amigos". VOLTAIRE

Muchas de tus horas transcurren  en el escenario del trabajo y cuando tenés  la mala suerte de  compartirlo con un psico acosador, con o sin secuaces, ese escenario se  convierte en un campo de batalla adonde todos  los días  se libra una nueva: la del desafío de resistir a los ataques y de tolerar la incertidumbre acerca de en qué momento van a ocurrir.

Una  guerra  entre países abierta, declarada, es  conocida por toda  la comunidad internacional.  La tuya es una suerte de guerra fría, pero el aire es irrespirable igual. Los ataques suelen ser indirectos, velados, ambiguos. ¿Gritos y portazos? Casi nunca. Ojalá los hubiera, pero no: los efectos suelen ser equiparables,  más que a los de un bombardeo,  a los de la  diseminación de un virus.

Adulador, inescrupuloso, el perverso ha logrado engañar a la mayoría, incluso a vos, por un tiempo, arrojándote  alternativamente flores y dardos envenenados. No te confundas, no busca amigos; parafraseando a Voltaire,  sólo quiere cómplices. Y ahora, que estás exhausto, que  tomaste conciencia de tu excesiva tolerancia,  un nuevo elemento  te atormenta, y es la  pregunta: “¿Qué puedo hacer para defenderme?

Esto llegó demasiado lejos, es  un callejón sin salida. Haga lo que haga, voy a salir perdiendo”.

Si normalmente te guiás  por normas de conducta tales como: “No hay que delatar las transgresiones  de  los compañeros”,No hay que ocultar información a los superiores”, “Hay que   ser tolerante, saber perdonar a quienes nos ofenden”, eso está muy bien, pero tal vez en este caso no sea posible aplicarlo: ¿cómo proceder cuando es a vos a quien perjudican las  transgresiones de los compañeros, cuando es a vos a quien deliberadamente  los superiores no informan, cuando  con vos se aplica la tolerancia cero?

¿Seguirás soportando  estoicamente los golpes, para que no se diga que fuiste  desleal, mentiroso, susceptible o desagradecido?

Tal vez  el tiempo que, dicen, “Todo lo cura”, depare alguna “feliz” coincidencia por la cual tu acosador sea trasladado de sección o apunte sus dardos a otro blanco; lo  cierto es que,  aquí y  por ahora, en los casos de psicoterror laboral,  en principio estás  solo frente a los ataques o a su posibilidad.

¿Cómo proceder entonces?

Si bien cada caso es particular y requiere de un  abordaje “hecho a medida”,   doy a continuación algunas recomendaciones que  en general funcionan, con la salvedad de que son necesarios tanto el asesoramiento profesional como el sentido común para implementarlas, previendo posibles consecuencias negativas.

1. Informate, leé todo lo que puedas acerca del mobbing, acoso moral o psicológico, hostigamiento o psicoterror laboral, y comentá lo que te está pasando  con alguien de tu confianza.

Más que  para que te ayude a encontrar una salida, para que opere como vector de descarga.

2. Buscá ayuda profesional.

Si en tu localidad no existen psicólogos especializados en acoso,  o si  desconfiás de tus representantes gremiales, buscá por Internet, entrá en foros, conectate con personas que hayan padecido lo mismo. Podés consultar a un abogado, o a un médico pero, más allá de su profesión, lo importante es tener la seguridad de que esa persona conoce el tema en profundidad.

3. No digas todo lo que pensás: no muestres tus cartas.

El hecho de  que te guste manejarte con transparencia y honestidad no debe ser obstáculo para modificar  algunas actitudes  en función de tu preservación: el  contexto actual amerita esos cambios. Sabemos que hay ciertos  valores que son relativos y que, en el caso del  psicoterror laboral, el principal valor que se está viendo afectado es tu integridad.  Es cierto que  no es ético actuar de modo que tu proceder perjudique a terceros, pero si son justamente esos terceros los que están motivando tu accionar defensivo, y   la única manera de defenderte de  las agresiones implica algún tipo de perjuicio o de desatención  para con  ellos, ¿será responsabilidad tuya?

4. Informate acerca de los puntos débiles de tu acosador – sea tu superior, tu compañero o tu subordinado.

Por ejemplo, es muy probable que existan falsedades en sus antecedentes o  en sus informes.  Reservate esa  información como recurso para,  en caso de ser necesario, proporcionar mayor credibilidad a   tus dichos.

5. Afirmá tu punto de vista, sé fiel a tus convicciones, aún cuando los demás no acuerden con vos.
 
Si te dan  instrucciones que ignoran los reglamentos o procedimientos establecidos, pedilas por escrito. Documentá al máximo posible tu accionar, y  tratá de no cometer errores ni de ser inducido a cometerlos.

6. Preparate mentalmente antes de ir a trabajar para no reaccionar emocionalmente ante las agresiones, burlas o mandatos imposibles de cumplir.

Vale decir, llorando, gritando, o mostrándote inseguro.

7. No permitas que se te desacredite en público, y evitá estar  a solas con tu acosador.

Si se dirige a vos, tratá de acercarte a terceros para que sean testigos de sus palabras.

8. No trates de convencer a personas que  sintonicen  en la misma frecuencia que tu acosador, de que estás siendo atacado.

Si te dicen “Era una broma”, “No es para tanto”, “Pero, ¿vos que le habías dicho para que te tratara así?”,  no están preparados para acompañarte en esta causa.

9. Si  tenés  dudas acerca de las verdaderas intenciones de tu psico agresor,  observá si  existen  incongruencias recurrentes en sus dichos o en sus actos.

 ¿Concuerdan sus  mensajes verbales y no verbales, entre sí y/o con el contexto? Veamos algunos ejemplos de incongruencia:

· Tu colega  ha aceptado trabajar con vos, elogiando ante todos tu nuevo proyecto, pero falta invariablemente a los encuentros de trabajo sin previo aviso, y sin disculparse después.

· Tu jefe dice valorar mucho tus aportes y tus condiciones para el trabajo, pero  como regalo de fin de año te hace entrega de una horrible baratija  pasada de moda, mientras que a tu compañera le compra un regalo  muchísimo más lindo y más caro.

Los psico acosadores suelen presentar  un estilo comunicacional de este tipo.

10.  Desconfiá de los arrepentimientos y promesas de cambio, suelen ser bizarros. 

Un genuino perverso  puede simular haber aceptado los resultados de una mediación,  pero los cambios serán  aparentes y transitorios.

Por lo tanto,  y last but not least*, una sugerencia saludable: empezá  HOY a desplegar todos tus recursos para conseguir un traslado, otro empleo, o alguna actividad autónoma que te permita sustituir ese ingreso.

El acoso psicológico es un delito que enferma

*No menos importante, aunque venga al final.

Marcela Bártoli

Psicóloga y Licenciada en Comunicación Social, egresada de la  Universidad Nacional  de Rosario, Argentina.
Consultora en comunicación organizacional. Profesora en nivel terciario y universitario de teorías de la comunicación humana, patologías interaccionales y  gestión comunicacional de las organizaciones.
Especialista en violencia psicológica, especialmente en el ámbito organizacional – mobbing. Asesoramiento a empresas y asociaciones gremiales sobre su prevención, detección y abordaje.
Perito Psicóloga en el campo forense.

Podés enviarle a la autora tus consultas o comentarios referidos a este artículo escribiéndole a: columnistas@laboralrosario.com

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